.
ayer decías
lo bien que me veo
sonreías
mientras tu chica pasaba blonda entre nosotros
como un gato horrible y peludo
que se refriega entre nuestras piernas
yo hubiese disparado
juro que hubiese disparado
los cristales se rompían
no a pedazos
se ajaban
en grietas
como mandarinas añejas
caían
no escandalosamente
mudos
hablabas de tu trabajo
de lo que te pesaba el trabajo
y decías que carver decía
en la autora de su desgracia
“yo no soy ese hombre.
ella me confundió,
como dije,
con otra persona.”
pero qué es un poema de todas formas
yo hubiese huido
sin embargo
eran tus movimientos
imperceptibles acercamientos
los que me hacían quedar
como cargando bolsas
kilos y kilos de ropa
los árboles
qué son los árboles
un figura repetida
como decir primavera
o viento
con asombro dejaste entrever
mientras las sábanas nos dejaban a la intemperie
que el tiempo pasa
es curioso
porque en mi ventana
es la misma escena siempre
la que se posa
una rama quebrada
un árbol sin rama
cayéndose
con la precisión del otoño
.
ayer decías
lo bien que me veo
sonreías
mientras tu chica pasaba blonda entre nosotros
como un gato horrible y peludo
que se refriega entre nuestras piernas
yo hubiese disparado
juro que hubiese disparado
los cristales se rompían
no a pedazos
se ajaban
en grietas
como mandarinas añejas
caían
no escandalosamente
mudos
hablabas de tu trabajo
de lo que te pesaba el trabajo
y decías que carver decía
en la autora de su desgracia
“yo no soy ese hombre.
ella me confundió,
como dije,
con otra persona.”
pero qué es un poema de todas formas
yo hubiese huido
sin embargo
eran tus movimientos
imperceptibles acercamientos
los que me hacían quedar
como cargando bolsas
kilos y kilos de ropa
los árboles
qué son los árboles
un figura repetida
como decir primavera
o viento
con asombro dejaste entrever
mientras las sábanas nos dejaban a la intemperie
que el tiempo pasa
es curioso
porque en mi ventana
es la misma escena siempre
la que se posa
una rama quebrada
un árbol sin rama
cayéndose
con la precisión del otoño
.







