El lector de blogs y crítico del diario Crítica, Napoleón Zoilo, nos reseña hoy, junto a otras bloggers: Cinco de jovencitas
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"In the end, Thymiane also becomes a prostitute, but she has profited from her misfortune by becoming more mature and gaining control of her own life."
. Me compré una libretita roja de anotador. La llevo conmigo todo el día por si acaso. La otra noche, a diferencia de la mayoría de las veces que me digo mejor mañana, y mañana olvidé todo, anoté: Maia piensa en matar pájaros. Palomas, dice, matemos palomas. Con la banda de la gomera apuntando al cielo, el elástico vencido a punto de estallarle en la cara, la cazadora pronto será humillada por su arma. En el tiempo que toma pasar el aire de la boca al estómago, la ciudad cambia: ahora es un lugar denso, casi mudo, sólo humo, el aire contenido y una paloma pesada volando a tres metros de su brazo extendido. Todo de un tirón. Apagué la luz. Di vueltas. Pensé en una fuga, en la llave del gas, si hay pérdida de gas, en gente que muere por el gas. En la almohada, me dijeron que las almohadas tienen ácaros. En el balcón, si entra alguien, si trepa alguien. Pensé en la libreta, en la birome. Si quedó en la cama y se me clava, acostada dormida y me lastima. .
. Ahora que todos hablan de la chick lit, me pregunto, ¿dónde está la queer lit? Para los que disfrutaron la serie de tv Queer as folk, la versión lesbi hace rato que llegó a la tele y a Blockbuster: The L word. Chicas gay, bisexuales y heterosexuales con dudas. La chica más hot de la primera temporada, Ivan, le dedica a Kit, I'm your man de Leonard Cohen, maravillosamente interpretada.
Advertencia: mirar la serie en abundancia produce sueños húmedos y lésbicos.
Y quizá todo empezó con Be my wife, de Bowie. Según dicen, Robert Smith le pidió casamiento a su chica en un recital de Bowie mientras cantaba esta canción.
-Las entradas me las dio mi amiga, una de las que edita a Candace Bushnell en Argentina. -Trabajé un año en Cosmopolitan Tv, y varios avisos de Sex and the City los hice yo. -Aunque esté pasando por un ataque de Charlotismo, siempre me identifiqué con Miranda. -Fue Miranda quién puso en palabras lo que yo no supe decir mejor: "¿Cómo puede ser que lo que más detesto en la vida sea lo que más me gusta en la cama?"
. Me tengo que mudar, así que los fines de semana la paso con la Guía T, en bondis, subtes y taxis buscando un nuevo hogar. Buenos Aires es una ciudad enorme y llena de sorpresas. Existe una calle que se llama El misionero. "Hola, vivo en El misionero, entre Heterosexual y Monógamo". Y si el barrio se llama Te hago tres hijos, ahí me quiero ir a vivir. .
Existen clases de todos los ritmos y décadas, pero lo único que no encontré hasta ahora son clases para bailar los ochentas. Para mí, Bez, el integrante de Happy Mondays cuya función era ser el dealer de la banda y bailar en el escenario (el que tiene las maracas en el video), debería abrir su escuela de danza urgente.