martes, 5 de diciembre de 2006

no castillo de cristal

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sábado. fiesta. no conocemos a nadie. esperamos unas horas a que la gente se emborrache un poco.
subimos a la terraza, preciosa terraza en caballito. cerca de las 6 am, mi amiga a. y su última conquista (por última me refiero a 2 horas), se van al castillo de goma inflable que hay en el fondo de la terraza, se acuestan, y miran juntos el cielo amanecer, mientras rebotan suavemente en el plástico inflado.
en eso llega el dueño de casa:

_chicos, ¿me permiten desinflar el castillo que me voy a dormir?

... y así terminó la noche de mi amiga a. y su última conquista.

1 comentario:

RLM dijo...

El relato no deja dudas: siempre es mejor un castillo lleno de aire (aunque te lo desinflen) que un castillo EN el aire.