martes, 23 de enero de 2007

No somos minas ridículas

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Antes.

Luego de que nos amigamos, decidimos ir a por unos refrescos. Corrimos ligeramente por el pasillo del edificio, y entramos apresuradamente al ascensor; fue cuando nos vimos en el espejo que tomamos consciencia de nuestra grotesca imagen. Oye tía que yo no puedo bajar con esta remera puesta (una de las mías estiradas que hacían que a ella se le escapasen por los costados). Pero que importa si tenés puesto mi corpiño!. ¿Y yo?. Y nos miramos a mí en el espejo con la musculosa blanca enorme con machas de bebida estirada puesta y un jean que se caia. Luego desvié la mirada y ví la pollera que ella tenia puesta (la que corté con la tijera el largo), y noté que también se le caía. Alzamos los ojos y observamos el estado del pelo; revuelto y sin mejoras, bajamos a los pies y vimos las chancletas de ambas. Dos señoras de barrionorte en belgrano, intentando torpemente llegar al kiosco más cercano.
Nos tentamos durante varios minutos, agazapadas contra la pared del ascensor, sin poder a) cerrar la puerta del ascensor y tocar PB, o b) salir del ascensor, cerrar la puerta y seguir estrelladas contra la pared ésta vez del pasillo.
Realmente boluda; imágenes paganas e impagables.
Será que ella quiere mi remera a rayas, los aros y el prendedor (ja!, ¿pensaste que me olvidé?), será que yo quiero el futón de su casa (¿todavía estoy a tiempo?), será que cuando nos vemos nos relajamos tanto que nos olvidamos de ponernos coquetas. La cuestión es que la otra y yo no somos minas ridículas. No. Somos amigas.

4 comentarios:

El Mate Tuerto dijo...

Resulta encantador ver cómo las mujeres ejercen con deleite el arte de la coquetería.

la otra dijo...

Yo pienso que en Barcelona pronto se pondrá de moda nuestro “Estilo Salgo por Puchos”. Les encanta ir por la calle fingiendo que todo les chupa un huevo: el pelo revuelto, el perro que cruza así no más la calle... Pronto saldrán en pantuflas, con los rulos puestos, con el delantal, el pijama o no se que más disfraz Pret a Porte falta por inventar.




Y si, estoy un poco enojadita con mi ciudad. Igual confieso que aveces extraño a los modernos.

Simpática y puntual dijo...

mate: ¿otra de sus elegantes maneras de decir que le gustó tanto nuestro atuendo que le pareció coqueto?. No es por coquetear, pero ahora tengo puesto un pantalón pijama que ni le cuento...

Simpática y puntual dijo...

la otra: ¿Modernos?, me parece amiga, que lo que estás extrañando son a los españoles...Aqui tenemos modernos para tirar al techo..